Homenaje a Paracelso

En un tiempo donde el conocimiento y la ciencia comenzaban a reemplazar a la fe y el escolasticismo medieval, surge la figura de Philippus Aureolus Teofrastus Bombastus von Hohenheim, una figura clave del Renacimiento y en la historia de la Medicina.

Tal vez no haya existido nunca un médico de su trascendencia, pues fue precursor de la ciencia moderna a la vez que un profundo conocedor del saber tradicional. Actuó como un catalizador en su época, haciendo posible la incorporación de ideas y métodos inimaginables en su tiempo.

Aportó también profundas bases a la farmacología, siendo el primero en occidente en hacer operaciones, denominadas chymicas en aquellos tiempos, para captar la esencia de metales, minerales y sales, así como la de los vegetales, gracias a todo un universo de modos de preparación, incluyendo destilaciones y extracciones orientadas a alcanzar la máxima expresión de la vitalidad y la salud.

En una época donde la ciencia médica estaba anquilosada en el mantenimiento de los dogmas de autores considerados como intocables, Paracelso fue más allá, hablando por primera vez de las transformaciones metabólicas y aportando unas excelentes observaciones que le llevaron a ser considerado como precursor de la fisiopatología.

El sabio renacentista contribuyó de forma decisiva a establecer un paralelismo entre los procesos individuales y los que tienen lugar en la naturaleza; preconizó la integración del ser humano en su entorno, así como la semejanza entre macrocosmos y microcosmos.

Resulta fácil descubrir en este erudito, el germen del sabio y el científico, el hombre integral en el que los aspectos físicos, mentales y espirituales se encuentran perfectamente integrados, conviviendo en armonía. Estos conceptos holísticos, esta forma de observar la realidad desde una perspectiva global, no fueron asimilados por el preponderante modelo de pensamiento cartesiano, racional y analítico, que vendría posteriormente con la Ilustración.

Sorprendentemente moderno, fue este autor fecundo y nos legó el primer texto de medicina preventiva con el Libro de la Larga Vida cuya finalidad es alargar la vida mediante la mejora de la salud de manera armónica, así como el primer texto especializado en de medicina del trabajo que encontramos en su célebre Tratado sobre la enfermedad de los Mineros. La ginecología, como especialidad dentro de la medicina, tiene su precedente en otra de sus obras: Tratado sobre las Enfermedades de la Matriz, donde Paracelso incorpora a la medicina una nueva concepción de la mujer, que, por sus características y particularidades, requiere unos cuidados específicos, diferentes a los del hombre.

Con él también nacieron las bases de la farmacología actual y el uso de los medicamentos químico-minerales, abriendo así las puertas a dos nuevas ciencias enteramente ligadas a la farmacia y a la medicina.

Asimismo, fue codificador de un sistema de Medicina Tradicional de Occidente y que él mismo denominó Spagyria, término derivado de las palabras griegas spao y ageiros, cuyo significado esencial es «separar y reunir».

Según Paracelso la naturaleza en sí misma estaba «en bruto y sin terminar» y el hombre tenía la tarea dada por Dios de hacer evolucionar las cosas hacia un nivel superior.

Paracelso aportó a la farmacología el inmenso valor de las dosis fisiológicamente activas.

Se rigió por la máxima «lo semejante cura lo semejante», aplicando dosis mínimas tal como expresa la frase que él mismo formulara: Sola dosis faciet venenum, que explica que la diferencia entre un fármaco y un tóxico estriba únicamente en la dosis.

Sirva este premio como modesto homenaje a este reformador de la ciencia médica por sus aportaciones a la humanidad.

 

 «La medicina procede de la Naturaleza, no de los médicos. Por eso el médico ha de proceder con entendimiento abierto, conforme a la Naturaleza».

«El arte de la medicina echa sus raíces en el corazón. Si tu corazón es falso, también tu medicina lo será. Si tu corazón es recto, también lo será el médico que haya en ti».

«La misma Naturaleza es la enfermedad y solamente ella sabe lo que es la enfermedad. Solo ella conoce las deficiencias del enfermo, solo ella puede curar».

«El cielo es el hombre, y el hombre es el cielo, todos los hombres son un único cielo y el cielo es un solo hombre».
«Dios ha dado a las plantas el poder y la fuerza de liberar al hombre de su enfermedad».

«¿Qué diferencia puede haber entre Naturaleza y Filosofía? ¿Qué es la Filosofía sino Naturaleza Invisible?».

«Es médico quien sabe de lo invisible, de lo que no tiene nombre ni materia y, sin embargo, tiene su acción».

paracelso homenaje

Este Premio recibe, por ello su nombre con el objetivo de ennoblecer la imagen tanto de quien fue apodado como el reformador de la medicina, sin olvidar el de otras tantas personalidades, más o menos conocidas, cuya labor ha permitido a la sociedad avanzar en las distintas áreas de la medicina y de la cultura, asumiendo su posición y su destino, de forma desinteresada y llena de amor por la humanidad doliente

 

yatromatesis

La Yatromatesis supone una actualización del Modelo Integrativo Tradicional de Occidente (M.I.T.O.). Surge ante la necesidad de difundir un modelo unificado que permita interpretar hoy, en pleno siglo XXI, lo que la Tradición, especialmente en lo que al mantenimiento del estado de salud se refiere, lleva explicando desde los tiempos de Hipócrates. Presenta una aplicación práctica de este saber tradicional, enfocada hacia el colectivo de profesionales de la salud, integrando el conocimiento científico actual. Para ello, recupera aquel saber tradicional y lo adecúa a la cultura contemporánea, a fin de atender los aspectos físicos, existenciales y psicológicos que atañen al hombre de hoy en día.